Monturas

Sueños cumplidos: Aston Martin V8 Vantage

Es increíble cómo en el mismo instante en el que alcanzamos una meta, ponemos nuestra mirada en el hito siguiente, sin apenas detenernos a disfrutar de la consecución de un objetivo ansiado durante años. Llego a pensar que por mi naturaleza disfruto más el anhelo, para una vez conseguido el objetivo, anhelar algo diferente, otra vez experimentar nuevas ensoñaciones y seguir el ciclo una y otra vez.

Es por ello que para mí, no tiene sentido ser dueño de uno u otro coche si eso no lleva consigo también distintos proyectos realizados con ese coche. Así sucedió con el Opel GT con el que tanto he disfrutado y espero seguir disfrutando, y así sucederá con el protagonista del artículo de hoy, un sueño cumplido, un hito alcanzado y un coche-proyecto que espero mantener en mi garaje hasta el fin de mis días.

Digo sueño cumplido, aunque en realidad siempre había considerado cualquier coche de esta marca algo absolutamente inalcanzable para mí, nunca había entrado en mis planes hasta hace poco más de un año. A finales de 2016 mi mujer y yo nos mudamos a Suiza, lo que hizo que dejase en España el hobby que ocupaba mis fines de semana casi de forma completa, que no era otro que trabajar en la construcción de mi propia réplica del Lotus Seven.

Viviendo en un país nuevo para mí y sin coches a los que dedicar mi tiempo libre me empleé durante más de un año en analizar el mercado de segunda mano en mi nuevo país; diseñé una lista de candidatos, analicé tendencias en los precios, mejores fechas para comprar y vender un coche de segunda mano… Al final barajaba una reducidísima lista con sólo tres candidatos, de entre los cuales uno sería mi nuevo coche una vez llegase el otoño.

  • Porsche Cayman S 987 mk2: Siempre fue mi primera opción, el coche al que aspiraba desde su presentación allá en 2005. La escasez de unidades con cambio manual y verme obligado a buscar una unidad de 2009 en adelante por los problemas de fiabilidad del motor M97 hicieron que las unidades que barajaba se pusiesen en precios de los otros dos candidatos.
  • Porsche 996 Turbo: El más antiguo de los tres, pero el más salvaje. En el mercado suizo no hay muchas unidades con cambio manual y suelen haber recorrido muchos km, habitualmente por encima de 150.000. Otra cosa que me llamó la atención con los 996 Turbo es la cantidad de coches con mantenimeintos pobres o preparaciones chabacanas que pude ver en el mercado de segunda mano.
  • Aston Martin V8 Vantage 4.3: Para mí es el último de los coupés clásicos analógicos. Manual, V8 atmosférico de cárter seco, motor en posición central delantera y caja de cambios transaxle sobre el eje trasero con autoblocante. Casi todas las unidades que se pueden encontrar en el mercado de segunda mano de este país rondan los 50.000 Km, momento en el que es habitual tener que realizar el cambio de embrague, que en este coche no se puede considerar un gasto insignificante.

Tras mucho pensar en ello me decidí por el Aston Martin; muchas de las razones para ello son de puro gusto personal, como su estética que a mi juicio es muy superior a los otros dos, mi atracción por los coches analógicos, o cosas a priori tan irrelevantes como que disponga de radiadores de aceite externos o que la dirección sea hidráulica. Por supuesto también hay razones mucho más fundadas como la calidad de los acabados interiores o el hecho de que no existan problemas de fiabilidad más allá de la durabilidad del embrague.

concesionario
Mientras hacía esta foto, no sabía que esta unidad en concreto sería mi nuevo coche.

El mercado del V8 Vantage no es precisamente activo, y durante todo el tiempo en el que estuve estudiándolo, se podrían contar con los dedos de las manos los coches que se vendieron o los anuncios nuevos que se publicaron. A finales de verano de 2017 las unidades de Vantage 4.3 comenzaron a desaparecer del mercado de segunda mano en cuestión de días. Uno de los vendedores particulares que visitamos en ese momento, nos comentó que sospechaba que uno de los grandes compraventas del país (nos dio también nombres y argumentos para ello) estaba haciéndose con gran cantidad de unidades de este modelo. No lo podría asegurar, pero ver que más de 15 anuncios de coches que no cambiaron de manos durante un año desapareciesen en cuestión de una semana, le da bastante credibilidad a esta teoría. Saber que los precios ahora son, al menos, 5000 CHF superiores a los que había en ese momento no hace si no apoyar la teoría de la conspiración.

Nos pusimos manos a la obra y decidimos visitar las unidades que más nos convencían. En una semana nos decantamos por una unidad gris tungsteno con 56.000km, cambio manual, garantía de un año, servicio de mantenimiento completo realizado a la entrega y para mí lo más importante, cambio de embrague incluído en dicho servicio.

cambio_embrague
Cambiar el embrague requiere desmontar la caja de cambios.

No quiero engañar al lector, mi primera prueba de un Vantage, antes de decidirme a comprarlo, me dejó ciertamente decepcionado con el rendimiento de su motor. Tras mucho leer sabía que el coche es perezoso en bajas revoluciones, pero esperaba algo más de garra. Por contra la dirección, rigidez del chasis y aplomo en curva me sorprendieron muy gratamente. Aunque nada comparable con el sonido del motor, que parece querer compensar su falta de empuje con el sonido más bonito que he podido escuchar en un V8 (tomemos la expresión ‘falta de empuje’ con la relatividad que requiere saber que el motor desarrolla 385cv a 7300rpm).

El día en que nos hicieron entrega del coche decidimos volver a nuestra cuidad atravesando el Paso de San Bernardino y aprovechar para probar el coche en una carretera perfecta para conducirlo como se merece.

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A medio camino en nuestra subida al Paso de San Bernardino

El estado de la carretera era óptimo, el día acompañaba con el cielo completamente azul y el Vantage animaba con su sonido en cada estirada. Podría decir que es una de las veces que más he disfrutado al volante de cualquier coche, cada cambio de marchas era perfecto, el motor empuja con una dulzura extrema y permite abrir gas con muchísima más facilidad de lo que estoy acostumbrado, la dirección transmite cada irregularidad del suelo, telegrafiando también toda intención de los neumáticos, los frenos no dieron señal de fatiga en todo el recorrido y el chasis tiene una rigidez elogiable y es extremadamente neutro en cualquier condición, sin señales de subviraje o sobreviraje; en resumen un ‘paseo’ absolutamente perfecto.

san_bernardino_2
En la cima nos encontramos un maravilloso lago.

Como decía al inicio del artículo, cumplir un sueño no es más que llegar al fin de otra etapa, y en este caso comienza el nuevo proyecto de mantenimiento, mejora y disfrute de un coche con el que deseo compartir muchas, muchas experiencias…

…Y que vosotros las leáis. Con la llegada del buen tiempo espero poder retomar los resúmenes de las rutas de fin de semana que dieron origen a este blog allá por 2009, aunque esta vez ya no serán por Asturias, si no por las carreteras de los pasos alpinos.

gotardo
San Gotardo, otro paso alpino sobre el que espero poder escribir esta primavera.

Nota: Si alguien en algún momento baraja la compra de un Aston Martin de entre 2005 y 2015, la mejor referencia posible es “The definitive guide to new Gaydon era Aston Martin”. En ningún sitio se pueden encontrar consejos tan acertados como en este libro. Se puede comprar en la web:

http://www.astonmartinreview.co.uk/

Extra:

cofcof

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